Volver, volver, volver
Me he desaparecido del blog. Un problema de salud –mi cuello dice que no tiene ni la menor gana de cargar con mi cabeza, ni de saber que abajo de él viene pegado un cuerpo, un cuello díscolo, un extraterrestre clavado en casa–, y como he estado fuera de base no ha sido fácil.
No que el cuello haya cambiado de opinión, pero por lo menos siento a ratos que le estoy ganando la batalla. Y en esta victoria escribo:
que leí la novela “Nombre de guerra”, de José de Almada Negreiros, por primera vez traducida al portugués, y que me ha parecido una joya. Excepto las últimas páginas: el autor no tiene gana de concluir el libro, pero tampoco de continuarlo. Y quedan un poco irritantes, pero esto dos o tres. La mirada del autor es original, me interesó muchísimo. Lisboa en los años veintes, el provinciano que entra a la ciudad e ingresa la fauna nocturna. La novia del pueblo, la amante transitoria, y la ausencia de pasión –que no falta en su manera de ver y de escribir–.
Otra lectura -en la que estoy-, Federico De Roberto, “Los virreyes”, otra cosa: una novela decimonónica, la aristocracia siciliana y sus bajezas y miserias morales.
Por el momento, regreso a pelearle al cuello.
Julio 13th, 2008 at 2:40 pm
No le ganes la batalla; házle la ley del hielo al díscolo y que él solito se ponga a reconciliarse. Pa abrir la garganta, unos tés. De manzanilla o toronjil.