¿Dónde andas, Arredondo?
Intenté hacer una acotación a la nota de Rafael Lemus en “Letras Libres”. En su crítica sobre el libro de cuentos de Guadalupe Nette, dice “Sugieren: sólo los monstruos y los dementes y los enfermos son poéticos. Sugieren eso y así se insertan en el pliegue donde descansan, sin sosiego, los cuentos de Amparo Dávila e Inés Arredondo y Guadalupe Dueñas.”
Pero no pude hacer la acotación porque no “estoy registrada”. Intenté rerregistrarme, pero no me lo permiten los dioses de la red, y antes que lo olvide anoto aquí:
¿Se vale archivar en el mismo “pliegue” los cuentos de “Amparo Dávila e Inés Arredondo y Guadalupe Dueñas”? Yo digo que definitivamente no. Son chicha y limonada. Imagino la cara de Inés Arredondo de verse archivada ahí. Me acuerdo, allá en el año del caldo, cuando entré a la universidad, en 1973, si no me equivoco, que a Huberto Batis le llamó la atención que a mí no me interesaran un pelo los cuentos de Guadalupe Dueñas –y me recomendó acercarme a los de Inés Arredondo, sabiendo que en “La señal” encontraría un imán.
Sí, las tres son mujeres, pero pasa eso con algo así como un cincuenta por ciento de personas, y no por eso se parecen.
Yo no creo que en “La señal” haya monstruos, dementes o enfermos poéticos. Ni me parece justo que archivemos a Inés Arredondo en el apartado “mujeres cuentistas”.
Marzo 18th, 2008 at 11:15 am
Para empezar, algo pasa con Letras libres… Algo raro y derechoso, por eso dejé de adquirir la revista. Desconfío de sus criterios editoriales, tengo la impresión de que están falseando la historia.