Sin brújula
El sueño de un futuro mejor -así vaya en contra de toda lección de anatomía, porque el hecho indiscutible es que la vida se acaba y (si se tiene suerte y no se muere joven) antes de esto las cosas se ponen peor-, es un vapor a punta de filo de toda iniciativa social. El país o la región que no ven futuro mejor enfrente, se deprimen. Mucho más cuando es presente es peor, de punta a cola.
Por esto los que debieran recibir becas estatales debieran ser los soñadores, los cuentacuentos, los que imaginan salidas contra las posibilidades, los sacadoresdehoyos.
No los prácticos: el sentido común sólo obedece la lógica del sentido común del ambiente, que a veces no está sino para quemar el pan y hacer aullar al más ecuánime.
Marzo 18th, 2008 at 11:19 am
Coincido totalmente con usted, sin embargo, en todas las eras los tiempos que corren son difíciles para los soñadores.
Marzo 18th, 2008 at 11:20 am
…Pero el amor sólo es conocido por el que vive tal pasión.