Armenia

Fui a visitar la tierra de Álvaro Mutis, invitada a una celebración literaria en la que también participaron colegas de Colombia, Venezuela, Perú, Argentina, Cuba y si se me olvida un país que me caiga encima la protesta de su cuerpo diplomático. El viaje fue una maravilla, y lo que vi de la región del Quindío me fascinó. Escribiré más largo sobre esto porque cómo no resistir.
Hablamos, dialogamos, un murciélago -literal- persistentemente se coronó como el espectador más leal -y activo- en las mesas redondas, un grupo de muchachos lectores de Caicedo eran parte de ese nosotros que se llama “los ponentes”…
Que la zona padece como el resto de Latinoamérica de gravísimos problemas, que está en conflicto, que hay cuerpos en pie de guerra: no estoy ciega, y sí. Vi dos monumentos: al jeep (y de reojo el desfile de los dichos, el yipao), y a la salida de la ciudad otro mucho menos divertido: un tanque militar camuflado.
Hice amigos, aprendí, y bailé como una pirinola.

4 Responses

  1. Sergio Isaac Says:

    Mi querida Carmen, solo tengo una recriminación, por que tardas tanto en escribir tu blog?
    Me tranquilizo solo pensado en que estas trabajando en una nueva novela, saludos desde México lindo y querido, pero lastimosamente gobernado por el pan

  2. carmen Says:

    Merezco tu reprimenda. Sí, escribo otra novela, tiene nombre y va ya por la página 180, si no me equivoco. Y va, va. Atiendo los últimos detalles de mi libro de cuentos (por aparecer). Vuelvo a leer la novela terminada que lleva 14 meses en el cajón y que me enseña de vez en vez otro errorcillo. Intento terminar algo sobre la Garro, que acepté por irresponsable porque de verdad no tengo tiempo. Salgo el martes a Chile al homenaje a Gonzalo Rojas -también debo escribir algo para celebrarlo, en eso estoy, aunque decir que estoy es pura arrogancia: intento estar, quiero estar-.
    Y encima estoy obsesionada en este momento con Chabuca Granda, a quien conocí de adolescente, que fue tan generosa conmigo, y no resisto la tentación de regresar a algo que he intentado escribir varias veces sobre ella.
    Y me gusta mucho ir al cine. Confieso mi pecado. Antier saliendo de clase -en lugar de comer- vi la nueva versión de “Sleuth”.
    Y necesito leer, mis poetas, que son también los tuyos.
    Y doy mis dos cursos, tengo que hacer relecturas y notas, comparar traducciones para el que doy en inglés, revisar trabajos.
    Y cocino (otro pecado, lo confieso).
    Y en Armenia bailé como una pirinola cuando debía haber estado terminando esto o lo otro.
    Pero sobre todo es la novela, no me alcanza la cabeza “real” sino para ella -y extrañar México, ¡ya no aguanto más!, ¡necesito a mis hijos!, pero ahora sí que ya me chingué, por el momento, y en buen español.
    Al háblida (y ya no escribo más confesiones, porque no debo, pero acepto de todo corazón la reprimenda, ¡y no prometo corregirme!),
    Carmen

  3. nacho mondaca Says:

    Carman: Hace unas semanas invitamos a Hermosillo a Francisco Prieto a dictar una conferencia y presentar Felonía, la segunda edición de su polémica obra de teatro sobre el caso Marcial Maciel, y hablando de nuestros prospectos al Nóbel, el decía que tenía esperanzas en Álvaro Mutis. Creo que todos fallamos en nuestros pronósticos.
    Saludos desde el norte de México.
    nacho mondaca

  4. nacho mondaca Says:

    Sorry, quise decir Carmen.

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