Matisa Tomei en un atollón de tránsito

En el teatro: Marisa Tomei. Tenía que verla: la Salomé que hizo con Al Pacino fue una delicia deliciosa, y vale la repetición.
Ahora está en una montaje muy diferente: “Oh, The Humanity! -y otras exclamaciones-”, cinco obras corta de Will Eno, absurdas y prácticamente divertidas. Para bien y para mal, no tienen posibilidad alguna de ahondar en la sicología de los personajes -porque no son en todo rigor personajes, no hay como de dónde tirar para armar verdaderos y sólidos personajes. Pero esto no le duele a la Tomei, que aunque no haya tela de dónde cortar, corta de lo lindo. Su compañero de escena es Brian Hutchinson que tampoco canta malas rancheras, pero que -aunque tiene la intensidad- carece de la sutileza finísima de la Tomei-.
Lo mejor fue ver en el teatro algo que no está buscando “satisfacer” al respetable, ni hacerlo pasarla bien, ni obligarlo a pensar, sino teatro, simplemente teatro. Y el apego a un texto literario, encarnado por dos magníficos actores que no requieren de una “anécdota” o de una “sicología” para darle vida a un texto.
El manojo de obras de teatro se sienten, por una parte auténticas, por la otra un poco fechadas, muy como de los ochentas -y esto, aquí entre nos, me hizo francamente feliz, porque soy un dinosaurio de esa década.
Pero, debo precisar, lo mejor, mejor, mejor, fue sin duda Marisa Tomei. Tiene inteligencia y ductilidad y una simpleza que no es bobería. También un dejo de pasada de moda que verdaderamente encanta. Y una valentía delicadísima. Una gran actriz.
Las calles estaban como vacías. No pude resistir compararlas con las atascadas de la ciudad de México que acabo de padecer -y que sufren día a día 20 millones de compatriotas-. ¿Pero cómo puede ser -me pregunto-, que un gobierno socialista no esté pensando en la sociedad sino en dar prioridad a los automóviles? ¿Y la derrama de energía y el tiempo laboral tirado a la basura?… ¿Pero qué está pasando?
Si Marisa Tomei tuviera que tirar su tiempo creativo en desplazarse de un barrio al otro ocupando un par o un trío de sus horas preciadas diarias, ¿haría esto en escena? ¡Lo dudo!

3 Responses

  1. Miguel Ángel de Jesús Esparza Aldaba Says:

    Marisa Tomei ha de tener helicóptero privado…

  2. carmen Says:

    ¡Cómo crees! Es peatona como cualquier personita. Actúa como peatona, como que entiende de pies pa-arriba el mundo. Si fuera de helicóptero no actuaría así.

  3. Miguel Ángel de Jesús Esparza Aldaba Says:

    jajaja. Entonces es como yo, pues.

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