la alegría de alejandro aura
Murió Alejandro Aura en Madrid. Llevaba tres años ganándole la batalla a un cáncer de pulmón y sus metástasis, presentes desde que le diagnosticaron el mal. Enfrentó el cáncer como vivió la vida, con alegría, empeño, inteligencia, optimismo y valor.
Alejandro fue tan buen poeta como auténtico hombre de teatro. Los dos gremios lo veían con desconfianza por prejuicios absurdos. Su inolvidable interpretación como el Tío Vania, que le dirigió Margules al lado de Julieta Egurrola, y la de un gracioso, bajo la batuta de Sanchis Sinisterra, con Claudio Obregón y Ana Ofelia Murguía en El retablo del Dorado, son muestra de su genio de actor. Salón Calavera, que él mismo escribió y dirigió, además de actuar, fue su mayor éxito, crítica del sindicato corrupto y de una cultura de abusos y miserias íntimas. También X-E-Bululú, que medio escribimos juntos, le atrajo mucho público.
Como poeta, en los setentas los jóvenes memorizaban sus poemas. Con toda razón: le tomaba el pulso fielmente a la ciudad de México de entonces. Sin pretensiones, con oído impecable, ganó decenas de miles de lectores en sus últimos años de vida, en un blog que visitaron más de 95 mil personas, donde habló del cáncer, publicó sus poemas, elogió a la vida. Su cómplice en esta aventura fue su esposa, Milagros Revenga, quien lo acompañó a lo largo de su enfermedad con un amor y una dulzura ejemplares.
Enrique Strauss lo invitó a un programa de televisión, “Entre amigos”, que lanzó a la fama al genial Andrés Bustamante. Cuauhtémoc Cárdenas lo hizo parte de su gobierno de la ciudad, Alejandro se abocó a la dirección de cultura con entusiasmo auriano. Después se fue a Madrid, al servicio exterior, y los últimos años en la representación del Estado de Zacatecas.
Fue un cocinero maravilloso, y bailaba como un ángel. Le encantaba pasear. Fumaba un puro al día. No le gustaba ir al cine. Era un lector atento y voraz.
Compartí con él durante dos décadas grandes alegrías y también momentos muy difíciles. Tuvimos dos hijos maravillosos, María Aura y Juan Aura. Juntos tomamos el teatro bar El Cuervo que nos traspasaron Jesusa, Liliana Felipe y Horacio Acosta en 1984. Después abrimos El Hijo del Cuervo, empresa que yo abandoné en el 2000. Montamos obras de teatro, cargamos cajas de vino, adquirimos deudas, las pagamos, nos divertimos.
Pasé con él muy buenas, regulares y también malísimas, que no vienen a cuento. Fue mi compañero, mi amigo, mi cómplice, mi rival, mi pesadilla (tampoco viene a cuento), mi referente, mi problema y mis soluciones. Me tocó de todo con él, pero las buenas son las que conservo.
De Alejandro no diré “Descanse en paz”, sino “que ría en paz”. Espero que sus cenizas lleguen pronto a reír a la ciudad que él amó por sobre todas las cosas.
Julio 31st, 2008 at 10:02 am
Les doy mi más sincero pésame a sus hijos y a Ud, y a todos quienes lo querían y acompañaron en la vida.
Julio 31st, 2008 at 12:19 pm
Estimada Carmen,
Tuve el agrado y honor de conocerles en la epoca del Hijo del Cuervo y compartir con ustedes en su casa, en una mesa traida de una cantina.
Mi mas sincero pesame, extrañaremos todos a Alejandro.
Julio 31st, 2008 at 1:04 pm
[…] recomiendo también el breve perfil que publica su exesposa, Carmen Boullosa, en su […]
Julio 31st, 2008 at 1:15 pm
Yo le recuerdo hace bastantes años en El Hijo del Cuervo, los sábados al medio día, leyendo en colectivo poemas y cuentos en el Club de Lectura, creo que se llamaba “Las Aureolas”. Sí, uno se ponía de buenas oyéndolo, pero hoy cuesta trabajo.
Julio 31st, 2008 at 5:10 pm
Mi más sincero pásame a Ud a su Familia.
Julio 31st, 2008 at 5:24 pm
Mi Carmen, te recuerdo tan bonita y tan inteligente cuando fuiste mi coordinadora de taller, tal vez tu no te acuerdes de mi. entonces todavía tu y Alejandro eran pareja y yo tenia 26 años. Ahora tengo 41. Te doy mi más sincero pésame por la pérdida del amigo y excompañero de vida, padre de tus hijos. Te abrazo de lejos, pero fuertemente.
Regina Swain
Julio 31st, 2008 at 5:27 pm
Era el taller de Novela de las Becas del FONCA. La generación de Jorge Volpi, etc.
Agosto 1st, 2008 at 10:53 am
Carmen querida:
Te hablé y no te encontré; espero tener más suerte en estos días. Pues nada, lo que quiero es mandarte un abrazo, mi cariño inmenso.
Adriana
Agosto 1st, 2008 at 12:16 pm
Recuerdo a Alejandro Aura coordinando el taller de poesía de la Casa del Lago, en Chapultepec. Lo recuerdo discutiendo casi a gritos con Roberto Bolaño y Mario Santiago en varias sesiones maravillosas. Lo recuerdo a través de su poema “María Victoria en el Metro”.
Agosto 1st, 2008 at 2:59 pm
Que ría en paz Alejandro
Agosto 1st, 2008 at 9:27 pm
TODA LA LITERATUIRA ESTA DE LUTO
Agosto 1st, 2008 at 9:28 pm
TODA LA LITERATURA ESTA DE LUTO, YO LO CONOCÍ EN UN TALLER AÑOS ANTES DE SU ENCUENTRO,
Agosto 1st, 2008 at 9:33 pm
En 1990 me tope con Alejandro en una taqueria en Coyoacan, era mi primera visita al DF en 10 annos. Siempre lo habia admirado y estaba enamorada platonicamente de el a traves de la TV. Yo entre en shock, el me pidio que me sentara y me tranquilizara y me dejo ver que era todavia mas encantador de lo que yo me lo habia ima -ginado.
Que ria en paz Alejandro.
Agosto 2nd, 2008 at 4:05 pm
Ay Alejandro, los que fuimos jóvenes desde los 80’s y hacíamos nuestra vida en el sur, tenemos muy presente, quienes hicimos de “El Cuervo” nuestro cuartel general, lo importante que fuiste, la herencia de aquella forma de reir con chistes y bromas que requerían de cierta finesa. De ahí, por tu culpa, muchos nos interesamos por la lectura, por la poesía. GRACIAS ALEJANDRO. Esa época tuya siempre al lado de Carmen (por lo que nos dabas envida) marcó a muchos de nosotros para bie. Las divertidas que se va a poner esté donde esté. Carmen, tienes razón, que Alejandro Ría en Paz.
Agosto 4th, 2008 at 12:15 pm
Recuerdo a Alejandro en las Pastorelas,en San Ildefonso,Carmen un abrazo solidario.Soy de Huejutla Hidalgo auque creo no tienes buenos recuerdos de ese lugar,me equivoco?.
Agosto 4th, 2008 at 2:05 pm
Mis amigos, que miedo, mis amigos…
Agosto 5th, 2008 at 2:07 am
Querida Carmen:
Te vi en la tele a poco de conocer la triste noticia. Alejandro fue como un hijo poético para mi padre y durante toda mi infancia en los 70’s fue un asiduo visitante a casa y un gran amigo para el Gran Cocodrilo.
Mi pésame para ti y para tus hijos. Mi amistad siempre.