Preciosas magníficas

El Mapa de la Ternura fue elaborado en el salon parisino de la “Preciosa” Madeleine de Scudéry, lo incluiría en Clelia, una de sus voluminosísimas novelas –apareció en 1660 impresa en diez volúmenes-. El punto de partida del Mapa de la Ternura es la Nueva Amistad. En el trayecto están Gran Espíritu, los pueblos de Bonitos Versos, Nota Galante y Nota Dulce, Sinceridad, Generosidad, Respeto, Bondad. Hay escollos, Lago Indiferencia, Mar Enemistad. La Asiduidad y la Diligencia son imprescindibles, el trayecto no puede hacerse perezosa o lentamente, ni recorrerse directo de principio a fin. La meta se llama Tierra Desconocida, si es meta: el Amor Puro no permite el matrimonio ni la posesión. Este mapa pondera las distintas modalidades y sentimientos de Amor.
Voltaire no simpatizaba con los juegos de salón de las Preciosas, pero supo su valor: “El amor tiene muchas moradas diferentes. Esta idea nos hace ver que la misma palabra no significa lo mismo y que hay diferencias prodigiosas”. No fue el único en verlas con malos ojos. Molière las ridiculizó en Las Preciosas ridículas, en especial a la Scudéry: “Estoy por apostar que no han visto nunca el Mapa de la Ternura, y que las Notas Dulces, las Atenciones Delicadas, las Esquelas Galantes y los lindo Versos, son tierras desconocidas para ellos”. Molière se burla de un hilo de ella, de la búsqueda del Amor Puro y su rechazo al matrimonio: “todo cuanto puedo deciros es que encuentro el matrimonio una cosa completamente molesta. ¿Cómo soportar la idea de acostarse con un hombre totalmente desnudo?”. Se burla de los enigmas -“Yo, por mi parte, adoro con frenesí los enigmas”-, tan en boga entre las Preciosas, como los (excepcionales) que escribió Sor Juana para sus colegas portuguesas.
Para el Abad de Pure, la Preciosa: “no es hija de su padre ni de su madre, no es obra de la naturaleza sensible y material; es una extracción del espíritu, una precisión de la razón. Este espíritu y esta razón son el germen que las produce; pero como la perla viene de oriente … se forma … por el cultivo de dones supremos que el cielo ha vertido en su alma”. Sin embargo, para Molière, “No cabe duda, están locas”, y condena lo que alienta el preciosismo: “vosotros, causantes de su locura, necios desatinos, perniciosas diversiones de los espíritus ociosos, novelas, versos, canciones y sonetos, ¡así se os lleven todos los diablos!”.
“Repito que no entiendo nada de todas esas pamplinas; quiero ser amo absoluto, y para decirlo en corto, o estáis casadas las dos muy pronto, o ¡a fe mía! que seréis monjas”, espeta el papá de la obra de Molière. Pues bien: las Preciosas no tienen “amo absoluto”. Su imaginación es de aliento libre. No estoy con quienes creen que fueran lesbianas, y en todo caso qué más da (Scudery firma Safo, y Sor Juana, la Preciosa Mayor, escribe poemas amorosos a la virreina). No tienen signo preciso, su voluntad científica indaga cuál y cómo puede ser el camino hacia la Tierra Desconocida que es siempre El Otro.
(texto publicado en DÍA SIETE 465, julio 19, 2009)

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