Vestida de novia
No pude evitar recordar la noveleta de Onetti, “La novia robada”, aunque tal vez lo único que hay en común es el traje de novia. Pipa Bacca, artista italiana, muere estrangulada por un caballero cuando trazaba el performance que consistía en recorrer por tierra y vestida de novia de Milán a Jerusalén.
¿Que qué ocurrencias? Pues sí, y no. Se le ocurrió que, con una amiga, con la que no estaba en ese preciso tramo del trayecto, era una buena manera de trazar un mapa no virtual sino físico y posible. Su proyecto me parece totalmente lógico: el arte como una celebración del momento irrecuperable, único y posible. Pero la vida insiste en imitar al (mal) arte, y la expedición acabó como película corriente (o no) de Hollywood. Espeluznante, transmitiendo un mensaje espeluznante: todos somos deshechables, y todos podemos saberlo si pagamos nuestro boleto para presenciar la filmación.